¿Cuál es el animal nacional de Chile?

El Huemul es el animal nacional de Chile. En este post te contamos todo sobre este fascinante animal y cómo por la acción del hombre hoy está en peligro de extinción.

Hace poco más de un siglo, el huemul era un animal tan prolífico en Chile que los gobernantes de la época decidieron que este ciervo endémico debía formar parte del escudo nacional. Ahora, en el país sólo hay 1.500 ejemplares de esta especie, que fue declarada en peligro de extinción en 1993.

El huemul es un ciervo chileno que forma parte del escudo nacional. Su población, a lo largo de todo el siglo XX, ha sido drásticamente exterminada por el ser humano, ya sea por considerarlo una "plaga" o como "deporte", como uno de los objetivos de la llamada caza mayor.

Chile tiene muchos bosques diferentes a lo largo del país

Según los expertos, este mamífero, cuyo nombre científico es hippocamelus bisulcus y que fue bautizado como huemul por los mapuches, desapareció gradualmente como consecuencia de la destrucción de su hábitat natural.

El número actual de huemules es incierto, como tantas otras cosas relacionadas con este animal, porque no existe un censo exacto, sino sólo estimaciones. Las cifras oscilan entre 1.500 y 2.500, la mayoría de ellos en el lado chileno.

Principales características del huemul: animal nacional de Chile

Huemul: animal nacional de chile
  • El cuerpo de los machos alcanza una longitud de 163 cms., con una altura de cruz de 90 cms. y una cola corta de entre 10 y 20 cms.
  • Su peso probable es de entre 40 y 100 kg.
  • Las hembras son un poco más pequeñas. Tienen orejas largas, de unos 20 cm., con grandes glándulas alargadas delante de los ojos.
  • Sólo los machos tienen cuernos, que tienen dos extremos.
  • Su pelo es grueso y denso, y el color de su piel varía con las estaciones del año, desde el marrón oscuro hasta el marrón más claro o el amarillo dorado con manchas grises.

¿Qué come el huemul?

El huemul es un animal herbívoro, que se alimenta principalmente de arbustos, hierbas y brotes de árboles, así como de líquenes que se encuentran entre las rocas, en las altas cumbres.

La dieta del huemul está determinada por la disponibilidad de alimento a lo largo del año, que a su vez depende del clima, la estación del año, las características del terreno, los ciclos biológicos de los vegetales y otras variables, principalmente ecológicas. Muchas plantas, que forman su dieta, se secan, pierden sus hojas y dejan de utilizarse, al menos durante unos meses.

En los Nevados de Chillán, la dieta anual del huemul está compuesta por un 46% de hierbas y un 31% de arbustos.

Las especies del estrato herbáceo corresponden a alstroemerias, geranios, orquídeas, violetas de arbusto y valeriana. Entre los arbustos, el maitén es su favorito.

Durante el invierno, la disponibilidad de hierbas y pastos disminuye, por lo que su dieta se convierte en arbustos consumiendo especies como el maqui, el maitén, el roble, la baccharis sp, así como el quinchamalí.

Según las observaciones de verano, el chilco, la chaura y la lenga renoval son las especies preferidas.

¿Dónde vive el huemul?

Los huemules viven en pequeños grupos de dos a tres animales; estos grupos están formados por una hembra y sus crías. Pero también hay ejemplares que llevan una vida solitaria.

En el siglo XVI, los huemules habitaban la región suroeste de Sudamérica, desde el paralelo 34ºS (centro oeste de la provincia de Mendoza en Argentina y la región metropolitana en Chile) hasta el estrecho de Magallanes.

A finales del siglo XIX, debido a la disminución de su área de expansión, el número de individuos de esta especie comenzó a disminuir drásticamente, quedando a finales del siglo XX unos pocos cientos de ejemplares en el bosque andino patagónico o subantártico, situado al sur del paralelo 38ºS (es decir, al sur de la región de La Araucanía, en Chile, y al suroeste de la provincia de Neuquén, en Argentina).

Chile tiene muchos lagos en la región patagónica

Conservación del huemul

Estos ciervos están ahora protegidos en trece parques nacionales en Chile y seis en Argentina, y está clasificado como especie en peligro de extinción desde 1976.

Se considera en esa situación principalmente como consecuencia de la acción humana: deforestación, fragmentación del hábitat por la construcción de carreteras y caminos, introducción de animales no autóctonos como el ganado o el ciervo rojo y la caza furtiva. Por desgracia, sus poblaciones son cada vez más pequeñas y están aisladas.

Proyecto Bicentenario

La fundación de pueblos y la explotación agrícola fueron las primeras amenazas para los huemules, que son extremadamente tímidos y no se han adaptado a la presencia humana. La construcción de obras de infraestructura vial y energética, y la caza furtiva, agravaron el problema.

También la introducción de otras especies de cérvidos y la propagación de enfermedades traídas por la ganadería extensiva redujeron el número de huemules.

Para intentar revertir la situación, el gobierno chileno lanzó hace unos días el Plan Nacional de Conservación del Huemul.

El proyecto pretende desarrollar investigaciones sobre la especie y ejecutar un programa de conservación para repoblar y reintroducir el huemul.

La bióloga Verónica Toledo, de la Fundación Huilo-Huilo (FHH), dijo a BBC Mundo que la iniciativa es muy bienvenida, especialmente porque hay poca información sobre estos animales.

La FHH es una de las varias organizaciones privadas chilenas que han implementado sus propios programas de conservación del huemul, pero esta fundación ha sido -hasta ahora- la única que ha logrado reproducir los animales con éxito.

En 2005, los expertos que trabajan en la Reserva Biológica de Huilo Huilo, a 860 kilómetros al sur de la capital chilena, Santiago, consiguieron que dos huemules traídos desde la sureña región de Aysén se apareasen de forma natural, por lo que la reserva cuenta actualmente con siete ejemplares del preciado animal.

Los responsables del proyecto anunciaron que, si el número sigue aumentando, los primeros huemules podrán ser liberados en unos tres años.

De este modo, los chilenos esperamos poder celebrar el Bicentenario de su país con el regreso de uno de los animales que solía ser el emblema de su nación.  

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