Qué hacer en Arica en 3 días: playas, momias Chinchorro y altiplano

Morro de Arica con una bandera chilena en la cima y palmeras en primer plano

Arica es la ciudad más septentrional de Chile, a unos 18 kilómetros de la frontera con Perú, y combina cosas que rara vez se encuentran juntas: playas con sol casi todo el año, una historia que parte con los chinchorros hace más de siete mil años, un valle agrícola en pleno desierto y, a pocas horas, un altiplano a más de 4.000 metros de altura. Con tres días en Arica se alcanzan a conocer los puntos clave sin correr. Si todavía no tienes claro en qué parte del país queda, nuestra guía de Arica y la de la Región de Arica y Parinacota ayudan a ubicarte.

Índice de contenidos
  1. Cuándo ir y cómo moverse
  2. Día 1: el Morro, el casco histórico y las playas
  3. Día 2: el valle de Azapa y las momias Chinchorro
  4. Día 3: el altiplano de Putre y el Parque Nacional Lauca
  5. Qué comer en Arica
  6. Consejos útiles para tu viaje

Cuándo ir y cómo moverse

Arica tiene un clima templado y soleado casi todo el año, con inviernos suaves y veranos calurosos pero moderados por la brisa del mar. Es buena idea llegar en cualquier mes, aunque enero y febrero concentran más visitantes y precios altos. En enero o febrero se celebra el Carnaval Andino con la Fuerza del Sol (Inti Chiqui), con comparsas, bandas y música andina; si quieres verlo, reserva con anticipación. La ciudad se recorre en colectivo y taxi, y para el valle de Azapa y el altiplano conviene un auto arrendado o un tour. Ten en cuenta que el aeropuerto queda a pocos minutos del centro.

Día 1: el Morro, el casco histórico y las playas

Empieza por el Morro de Arica, un promontorio de unos 130 metros que domina la ciudad y donde se libró en 1880 la Batalla del Morro durante la Guerra del Pacífico. En la cima funciona un museo histórico y de armas, y hay un mirador con vista al puerto y a la costa. Sube temprano, porque el sol pega fuerte, y lleva agua.

Playa Chinchorro de Arica con arena extensa y el mar al fondo

Después baja al centro: la Catedral de San Marcos, de hierro prefabricado y asociada al taller de Gustave Eiffel, la antigua Aduana, el paseo peatonal 21 de Mayo y el mercado, donde se pueden probar jugos, aceitunas y comida rápida local. Cerca del puerto se encuentra el sector del Terminal Pesquero, perfecto para almorzar pescado fresco.

Ya en la tarde, ve a la playa. Las más conocidas son:

  • El Laucho y La Lisera: dos playas céntricas, pequeñas, de arena clara. La Lisera es más tranquila; El Laucho tiene oleaje y es popular entre surfistas.
  • Chinchorro: una playa larga al norte de la ciudad, con servicios, paseo costero y oleaje más suave.
  • Las Machas: al sur, más abierta y con mucho oleaje; es popular entre surfistas y pescadores.
Comparsa de bailarines con trajes coloridos frente a una iglesia en Arica

Para una comparación completa de playas, lee nuestra guía de playas de Arica.

Día 2: el valle de Azapa y las momias Chinchorro

El valle de Azapa es un oasis agrícola a pocos kilómetros de la ciudad, famoso por sus aceitunas, y cuenta con el Museo Arqueológico San Miguel de Azapa, que depende de la Universidad de Tarapacá. Allí se exhiben momias de la cultura Chinchorro, pescadores y recolectores que ya practicaban la momificación artificial hace más de siete mil años, antes que los egipcios. En 2021 el conjunto de sitios de esta cultura fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Es una visita imperdible y bastante tranquila, con buenas explicaciones sobre el desierto y los pueblos que lo habitaron.

Después puedes seguir hacia los olivares y los pueblos del valle, probar aceitunas de Azapa y visitar algún restaurante campestre. Si te queda tiempo, otra opción es acercarte al valle de Lluta y ver los geoglifos, figuras de animales y personas dibujadas en los cerros por antiguos caravaneros. Si te interesa la historia de estas figuras, mira el Gigante de Atacama, el geoglifo más grande del mundo, en la región vecina de Tarapacá.

Playa El Laucho en Arica con oleaje y roqueríos

La tarde se puede usar para un paseo por la costa o para visitar las cuevas de Anzota, formaciones rocosas al sur de la ciudad que se recorren por un camino costero. La puesta de sol desde esa zona es una de las mejores de Arica.

Día 3: el altiplano de Putre y el Parque Nacional Lauca

Este día es el más exigente y el más espectacular. La ruta sube desde el nivel del mar hasta más de 3.500 metros en Putre, un pueblo precordillerano a unos 145 kilómetros de Arica, y continúa hacia el Parque Nacional Lauca, con el lago Chungará (más de 4.500 metros de altura), el volcán Parinacota y los bofedales donde pastan llamas, alpacas y vicuñas. Quizás veas flamencos, vizcachas y aves altoandinas. Lee más sobre la zona en nuestra guía de Putre y Parinacota, la del volcán Parinacota y la de la iglesia de Parinacota.

Volcanes nevados reflejados en una laguna del altiplano con una llama pastando

Para una excursión de un día, sale muy temprano y lleva abrigo, protector solar, agua y algo de comer. La altura puede provocar dolor de cabeza, náuseas o falta de aire: sube de forma gradual, evita comidas pesadas y alcohol, y toma té de coca o mate de hierbas si lo necesitas. Si tienes problemas cardíacos o respiratorios, consulta a un médico antes de ir. Idealmente, una noche en Putre ayuda a aclimatarte; si solo cuentas con tres días, un tour de día completo es posible, pero será largo.

Qué comer en Arica

La comida de Arica mezcla sabores chilenos, peruanos y andinos. Prueba el ceviche, el pescado frito con arroz, los picarones, el jugo de naranja o de maracuyá y los helados de frutas del valle. Los restaurantes del puerto y los del barrio del Terminal Pesquero son buenos puntos de partida. En los pueblos del valle y del altiplano encontrarás guisos de llama, humitas y quesos de cabra. Para platos de todo el país, revisa nuestra guía de comidas típicas chilenas.

Consejos útiles para tu viaje

  • Protección solar: en Arica el sol es fuerte todo el año; usa protector, gorro y lentes.
  • Efectivo: lleva algo de efectivo para el valle y el altiplano.
  • Horarios: muchos museos cierran un día a la semana (con frecuencia el lunes); consulta antes de ir.
  • Frontera: si piensas cruzar a Tacna, en Perú, lleva documentos vigentes y revisa los requisitos migratorios del momento.
  • Combinación con otros destinos: si sigues hacia el sur, Iquique queda a unas cuatro horas por carretera; nuestra guía de qué hacer en Iquique te ayuda a seguir con el viaje.

Tres días no alcanzan para agotar Arica, pero sí para entender por qué la ciudad conserva tanto de su pasado indígena y de su paisaje de desierto, costa y montaña.

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